DANZA
LITURGICA Teoría
y Práctica Por
Richard
Vega Rincón ARCA Colombia DIOS
NOS AMA, EN PARTICULAR Y SIN CONDICIONES, ESTA
TOTALMENTE ENAMORADO DE CADA UNO DE NOSOTROS. Se
podría afirmar que todos los vacíos existentes en el ser humano
surgen en su mayoría de dos necesidades esenciales: Ser
amados, y Amar La
danza, en primer lugar es un proceso sanador tanto de los integrantes,
como de la comunidad. En la medida, en que se enseñe y se vivencie que
el amor de Dios es incondicional y todos los días Él nos lo regala,
este proceso se hace realidad, puesto que la primera necesidad esencial
ya estará colmada (ser amados), y la segunda será consecuencia de la primera
(amar). Un
segundo proceso que Dios regala, con la experiencia de la Danza litúrgica
es la expresión de sentimientos: Por la cultura en que estamos inmersos,
cada día se nos obliga a no expresar nuestros sentimientos y reprimirlos,
en función de agradar al mundo. La Danza le permite al ser humano romper
tal esquema, y con cada paso, con cada coreografía, con cada movimiento,
con cada oración se va rompiendo la rigidez interna de cada persona, lo
que le permite expresar y sentir en forma más adecuada y sana. Tercero,
el proceso espiritual no es un proceso solamente individual sino comunitario,
la revelación de Dios se hace a través de una comunidad, siendo nuestra
comunidad mayor La Iglesia Católica y la esencial
nuestra familia. Es por esto que los Danzantes a Dios, tendrán necesariamente
el objetivo de conformarse como un Ministerio, es decir como una comunidad
orante y con una misión evangelizadora. Cuarto:
El trabajo realizado por el ministerio de danza tendrá que reflejarse
ante la comunidad, cumpliendo una misión básica, la de ser intercesores
de las necesidades de las personas pertenecientes a la iglesia. Intercesora,
al ser una oración que clamorosamente expresa la creencia en el Amor y
en el Poder de Dios, permite
la actuación de Dios en forma más fuerte y efectiva. El
Dios de los Hebreos es el Dios de los Católicos: los grandes padres de
la fe Cristiana son los padres de la fe Hebrea. La historia de salvación
de Dios sobre nosotros se parte en dos en el momento en que Jesús nace
y cumple extraordinariamente la misión colocada por el Padre. En
la Iglesia Católica, reconocemos la importancia del pueblo de Israel como
pueblo elegido, y su historia contenida dentro del denominado Antiguo
Testamento, como parte de nuestra formación y como medio de entendimiento
del misterio Mesiánico de Jesús. Es
por esto que las enseñanzas y mandatos establecidos dentro del A. T. son
tomados, siempre, desde la mirada de Jesús, experiencia descrita dentro
del denominado Nuevo Testamento (mayor información sobre esto puede encontrarse
en los Documentos del CELAM, referentes a la relación entre la Iglesia
Judía y la Iglesia Católica). Partiendo
de lo anterior, en varios textos del Antiguo Testamento se nos hace notar
la utilización de la Danza dentro de los diferentes rituales y fiestas
judías. Llaman la atención aquellos que nos invitan a Danzar como forma
de Oración y Ofrecimiento de la alabanza a Dios. Si
se lee este pasaje a través del proceso de la Lectio Divina se pueden
comprender varios aspectos: David
es uno de los más grandes ejemplos del Amor de Dios, de ser un humilde
pastor pasa a ser uno de los más grandes reyes del pueblo israelí, su
profundo amor a Dios lo hace un ser humano en permanente comunicación
con Dios. En
el tiempo del reinado de David, la presencia de Dios tenía un lugar de
específico encuentro con Él,
que era donde estaba ubicada el Arca de la Alianza. Ésta era lo más sagrado
entre lo sagrado, y allí frente a su presencia un hijo de Dios (como tu
o como yo), Danzaba frente a Él. David
un hombre pecador, sensible, orgulloso y temeroso de estar lejos de Dios,
en constante lucha personal, encontraba en la danza la forma de expresar
agradecimiento y alabanzas al Rey de Reyes, a Dios nuestro Señor (2 Sam
6, 1-7); encontraba la forma de pedir su misericordia sin importar mayor
comentario (2 Sam 6, 21-23 ). Plasmaba
así un mandato para todo creyente: ...Alaben a Dios en su Santuario,
alábenlo en el firmamento de su gloria....Alábenlo con Danzas y tambores
... alabe al Señor todo el que vive Aleluya (Sal 150), para ser
reconfirmado el mandato del Libro del Apocalipsis (5, 13) .... y
oí que respondían: al que esta sentado en el trono y a Cristo, alabanza,
honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos La
danza, en el pueblo judío no podía faltar en ninguna celebración, ya sea
de tipo religioso o festivo. La danza realizada a nivel religioso, consistía
en un conjunto de pasos que se ejecutaban de forma repetitiva y en rondas,
donde abrazados, danzaban cánticos con mensaje religioso. Transición
Judeo-Cristiana Jesús,
los discípulos y primeros seguidores, en su mayoría eran judíos, y practicaban
las leyes hebreas con sus costumbres. Una vez Jesús realiza su labor evangelizadora,
se inicia la formación del culto y ritual de la primera Iglesia Cristiana,
donde comienza a fusionarse esta tradición hebrea con el nuevo mensaje
de Cristo Jesús. De
lo anterior podemos deducir que la danza pudo ser parte de los rituales
de esta primera Iglesia, más aún teniendo en cuenta la importancia de
David dentro de las escrituras, dentro de la vida de Jesús, (donde a Jesús
se le nombra varias veces en el nuevo testamento como el Hijo de
David). El
ejemplo de David, la forma de orar, su contacto íntimo con Dios, sus mensajes
y expresiones orantes como la danza, no podrían desaparecer dentro de
las formas de alabar a la Santísima Trinidad . Sólo
existe un documento dado por nuestra Iglesia acerca de la Danza Litúrgica,
en específico, un ensayo titulado Danza
en la Liturgia, realizado por la Congregación
para el Culto Divino y la disciplina los Sacramentos en 1975. Si
bien en principio puede parecer estar en contra de la danza durante la
liturgia, requiere un estudio más cuidadoso, y de acuerdo a la Congregación
se trata de
un escrito calificado y autoritativo, que debería ser considerado
un punto autoritativo de referencia para cada discusión sobre el
asunto. Sin embargo, no es obligatorio, ni está firmado por obispo
alguno. Este ensayo será
objeto de una revisión más profunda pronto, por lo que en este escrito
abordaremos algunos otros tópicos en Documentos Eclesiales: En
el Concilio Vaticano II se
hace referencia a las diferentes expresiones artísticas para alabar a
Dios, que deben ser impulsadas. Eso sí, cumpliendo respetuosamente los
mandatos de la Santa Iglesia Católica. Por
otro lado la carta enviada a los artistas, donde el Papa, describe la
importancia del arte en todas sus expresiones, como fiel testigo del Amor
de Dios y su misión evangelizadora. La
información que se tiene de la danza, aún es incipiente y está en construcción,
por todos aquellos a quienes Dios
nos ha permitido conocerla.
Todo movimiento de nuestro cuerpo expresa algo, en cualquier situación.
Él habla constantemente a los demás. Apoya lo que piensas y sientes; es
por esto que la Danza es tan natural para las personas, para toda cultura
o credo. La
decisión que tú tomas al danzar para Dios, es la decisión de unir cuerpo,
mente y sentimientos para expresarle algo a Él, es decir oras
y ayudas a que toda una comunidad se atreva a hacer lo mismo, siendo en
ese momento, instrumentos de oración. Para
que la Danza sea oración, es absolutamente y completamente necesario que
el Espíritu Santo sea quien dirija nuestro cuerpo (estar en Gracia), sin
Él no es posible. Aunque
desde el bautismo, el Espíritu Santo se ha depositado en nosotros y hemos sido sellados por su amor y por la Sangre de Cristo,
necesitamos promover ese estado de gracia, a través de los sacramentales
de Nuestra Iglesia; por tanto para Danzar en la Eucaristía se ha de cumplir
un conjunto de preceptos. ·
Estar en
intima comunión ( Sacramento de la Comunión ) ·
Estar en
continua oración, tanto a nivel personal como grupal ·
Dedicar
el tiempo suficiente a la preparación de las diferentes coreografías ·
Las coreografías
deben ser montadas en oración ·
La danza
debe estar de acuerdo con los rituales Eucarísticos ·
Los vestidos
y ornamentos deben ser destinados única y exclusivamente a la adoración
de Dios ( Consagrados ) ·
El Ministerio
debe ser obediente a la Iglesia Católica y en particular al Sacerdote La
Iglesia, necesita personas que se comprometan con el plan de Salvación
de Dios. Se sabe que no todas las personas que llegan a un grupo parroquial
lo van a hacer, pero es deber de aquellos que lo lideran dar lineamientos
que induzcan a las personas a hacerlo, de tal manera que se tenga claro
que: ·
El único
que salva es Cristo Jesús ·
Que pertenecemos
a la Santa Iglesia Católica, y respetamos sus lineamientos ·
Que todo
el trabajo pastoral que se hace es para dar a conocer el Amor inagotable
de Dios, sus enseñanzas y preceptos. ·
Que el
compromiso es necesario para llegar al estado de intimidad con Dios. ·
Colocar
su disposición para que Dios haga su obra en sí mismo y en el ministerio
como tal. ·
Procurar
ser sencillo, humilde y manso de corazón, con el fin de que el Amor sea
el que maneje su ser. Así mismo, aguerrido, creativo y luchador por el
Reino de Amor De Dios. ·
Colocar
los dones y carismas que Dios le dio, en función del bien del ministerio
y de la Iglesia en general. ·
Respetar
todos los mandatos católicos, y hacerse partícipe en especial de los sacramentos
de la Reconciliación y la Comunión. ·
Realizar
una disciplina de oración personal, pues es la fuente de fortaleza en
Dios. ·
Realizar
una disciplina de estudio de Dios, la Iglesia y de formación personal. ·
Fomentar
con amor la espiritualidad en el ministerio. (es decir, no perder el sentido
de amor y servicio de la Danza Litúrgica). ·
Respetar
las normas e instrucciones de la Danza Litúrgica, así como los Ornamentos
y PRECEPTOS para danzar. ·
Una vez
se haya hecho una adecuada preparación podrá consagrarse. La
Danza Litúrgica no es un espectáculo (Mc 7, 15-16), es decir, no se hace
en función de agradar la colectividad, sino en función de dar a conocer
la vivencia cristiana de los danzantes, para que se convierta su testimonio
en instrumento de oración para la comunidad. Por tanto, el danzante debe
trabajar en su fortalecimiento espiritual, de forma tal que exprese y
refleje desde lo profundo de su corazón, actitudes como: Humildad
y sencillez Alegría
por alabar Dios Respeto
a Dios, a la Eucaristía, actos y símbolos eclesiales, al sacerdote y a
la comunidad en general Concordancia
con el tiempo litúrgico, el ritual eucarístico y los sentimientos de la
comunidad Al
ser humano Dios lo construyó de tal forma que lo hizo íntegro: unió en
un solo ser Cuerpo, alma y espíritu. A la hora de danzar no podemos desarraigar
el uno del otro, por tanto el cuerpo necesita también ser cuidado para
que pueda cumplir sus compromisos: Alimentándose
sana y balanceadamente Realizando
ejercicio entre semana para fortalecerse cardio-vascularmente, fortalecer
músculos, capacidad respiratoria, elasticidad y motricidad Siempre
que se haga ejercicio, se ensaye o se Dance, se debe realizar calentamiento,
estiramiento, y una vez acabe la actividad, terminar con estiramiento La
pretensión de la Danza Litúrgica no es tener danzantes profesionales,
sino que las personas que deseen orar de esta forma lo puedan hacer, sin
necesidad de ser expertos. Esto no significa que de existir un conjunto
de profesionales en danza, que haya hecho la preparación necesaria en
D. L, no pueda hacerla; por el contrario, Dios bendiga que pronto se den
este tipo de Ministerios, que magnifiquen la D. L. ante los ojos de nuestro
Señor. Lo
que sí es cierto, es que los Ministerios deben trabajar por profesionalizarse
de cierta manera, que cada vez se note más trabajo y entrega, que estéticamente
sea mejor, que se puede alimentar con los ritmos y pasos regionales, que
acercan más a la comunidad, en fin todo lo que esté a nuestro alcance
para darle mejores acciones a Dios. Cuando
una persona desea entrar a ser parte del ministerio, es necesario que
tenga la disponibilidad de querer aprender. Todos podemos Danzar: algunos
se demoran más otros menos, pero lo cierto es que todos lo podemos lograr
y es misión del ministerio hacer posible esto. No
se puede negar que Dios ha regalado a muchas personas la facilidad de
expresar con su cuerpo, por tanto, son estos los encargados de enseñar
con más amor y ahínco. Esta facilidad, no debe ser el elemento primordial
para aceptar un nuevo miembro en el ministerio, sino que lo debe ser su
disposición a aprender, su disciplina y su búsqueda espiritual. Como
todos los creyentes en Cristo, estamos llamados a ser santos como Él,
es decir A AMAR CON TODO NUESTRO CORAZÓN Y ALMA A DIOS NUESTRO SEÑOR,
Y A NUESTRO PRÓJIMO COMO A NOSOTROS MISMOS, llamados a amar, amar, amar,
amar, amar, amar, amar....... Estamos
llamados a ser Discípulos de Dios, cercanos a Él, no simplemente seguidores.
Estamos llamados a ayudar a descubrir los dones y carismas de nuestros
hermanos en fe, a alentarlos y ayudarlos en las dificultades. |